La Masonería en España

1728 .·. 1888 .·. 1980

escuadra compas

Felipe, duque de Wharton, creó en Madrid la primera logia masónica que trabajó en territorio español y que adoptó el nombre de Las Tres Flores de Lys por la taberna en que celebró su fundación el 15 de febrero de 1728. Este hotel se hallaba situado en la calle San Bernardo, por lo que la logia también fue conocida como Saint Bernard’s Street Lodge. Pero ni el siglo XVIII ni buena parte del XIX fueron –salvo los períodos liberales- propicios para el desarrollo de la Orden.

 

En 1886 se crea la Gran Logia Simbólica Regional Catalana, que en 1888 se transforma en la Gran Logia Catalano-Balear, con 22 talleres y 947 hermanos. Su primer gran maestre fue Rossend Arús Arderiu, nacido el 16 de julio de 1844. En 1920, la G.·.L.·.C.·.B.·. se convierte en la Gran Lògia [Simbòlica] Espanyola, que en 1921 forma parte de la Asociación Masónica Internacional (AMI). Sin perjuicio de aceptar la importancia histórica del Grande Oriente Español (G.·.O.·.E.·.), y la imprescindible aportación de Miguel Morayta, nacido en Madrid el 13 de septiembre de 1834 y fallecido en 1917, así como el relevante papel jugado en España por el Gran Oriente Lusitano, la actual Gran Logia Simbólica Española se reconoce en la tradición masónica racionalista que toma como referente a Arús.

La G.·.L.·.S.·.E.·. reconstruida sobre sus cenizas en 1980, se reconoce, además, a sí misma en la historia de los hombres y mujeres que en España han combatido por los ideales de libertad, igualdad y fraternidad y han contribuido con ello a la emancipación, a la educación y al bienestar de la ciudadanía. No reclama monopolio alguno, pero está orgullosa de su cometido como orden iniciática y como sociedad de pensamiento. No reivindica derechos, conserva viva la memoria de sus mártires y del resto de sus Hermanos y, consciente de sus deberes, mira hacia un futuro que merece ser escrito con pasión.