LOS MASONES ESPAÑOLES, CON LA DIGNIDAD DE LAS MUJERES

Numerosos representantes de cuatro organizaciones masónicas: la Gran Logia Femenina de España (GLFE), la Gran Logia Simbólica Española (GLSE), la Federación Española de la Orden Masónica Mixta Internacional El Derecho Humano (DH) y el Gran Oriente de Francia, que esta vez actuaba como anfitrión y organizador gracias al trabajo de las doce logias que tiene en España, se han reunido en Madrid, el sábado 7 de noviembre, para celebrar el encuentro bianual de la entidad que las reúne y coordina a todas: el Espacio Masónico de España (EME).

Leer más

LA GRAN LÒGIA DE CATALUNYA I BALEARS CELEBRARÁ UNA JORNADA DE BUENAS PRÁCTICAS

La Gran Lògia de Catalunya i Balears celebrará el próximo 31 de octubre una jornada de buenas prácticas en su sede situada en el Ateneo Minerva. La jornada será inaugurada por la S.•.G.•.M.•. de la Gran Logia Simbólica Española, Nieves Bayo, y el M.•.R.•.G.•.M.•. de la Gran Lògia de Catalunya i Balears, Eduard Rodés.
La jornada constará de dos mesas redondas, en la primera de las cuales se tratará sobre ¿cómo incorporar nuevos miembros a las logias?, mientras que en la segunda se hablará sobre la fidelización de los miembros de una organización.
La jornada se dirige a los miembros de la GLSE que han alcanzado el grado de maestro. Una vez finalizado se celebrará una comida fraternal. Puede obtener más información a través del correo electrónico glcb@glse.org.

Declaración de la Comisión Permanente de la GLSE

La Comisión Permanente de la Gran Logia Simbólica Española (G.·:L.·.S.·.E.·.), organización de la Masonería Liberal y Adogmática de nuestro país, manifiesta su alarma por los acontecimientos que está viviendo España y que suponen, sin la menor duda, uno de los más graves casos de descrédito de los representantes políticos, una burla a la confianza ciudadana y un desprestigio para nuestro país justo en unos momentos especialmente delicados y que requieren de una gran responsabilidad y compromiso.

La democracia se basa en un pacto social según el cual los ciudadanos eligen a quienes consideran mejores para gestionar los asuntos públicos y representarles durante un periodo de tiempo previamente acordado. La democracia no es ni puede ser jamás la concesión a unos cuantos de una patente de corso para enriquecerse durante cuatro años o más. La democracia tiene su fundamento en la confianza que los representados tienen en sus representantes y en la lealtad de éstos hacia quienes les han elegido. Cuando esa confianza se traiciona y esa lealtad desaparece, el prestigio y la legitimidad moral de la clase política se derrumban , y el cimiento mismo de la democracia se pudre. Es lo que, en opinión de la Comisión Permanente de la G.·. L.·. S.·.E.·., está sucediendo ahora. Y es más que sabido qué sucede cuando, en un Estado de Derecho, la clase política pierde su prestigio porque se transforma en una especie de casta que deja de servir a los intereses de todos para servir sólo y nada más que a sus propios intereses. Basta repasar la historia del siglo XX para comprobar que esa ha sido siempre la antesala del totalitarismo.

La Comisión Permanente de la G.·. L.·. S.·. E.·. reclama, pues, una contundente, eficaz y sobre todo rápida acción de la Justicia, que ahora más que nunca debe demostrar su tantas veces cuestionada independencia y proceder de inmediato contra quienes se pruebe que han actuado delictivamente en el ejercicio de sus responsabilidades políticas. La Comisión permanente de la G.·.L.·.S.·.E.·. reclama a los partidos políticos sin excepción alguna, que hagan cuanto esté en su mano para denunciar y expulsar de sus organizaciones a todos cuantos hayan tomado parte en prácticas corruptas. Sean, una vez más, cuantos sean y quienes sean. Porque los partidos son elementos esenciales en el funcionamiento democrático, y sólo con su limpieza y regeneración podrá la clase política recuperar su prestigio perdido y su representatividad moral. Sin eso, la democracia tal y como la entendemos será una simple ficción.

La Comisión Permanente de la G.·.L.·.S.·.E.·. pide además a los medios de comunicación que, en este momento tan grave, sirvan ante todo a los intereses de los ciudadanos; que informen con veracidad, objetividad y exhaustividad, sin negar u ocultar la realidad ni manipular los hechos en beneficio de unos u otros partidos, grupos de poder o intereses particulares. Sólo de la difusión y del conocimiento de la verdad puede surgir la  regeneración ética que necesita ahora mismo nuestra nación.

La Comisión permanente de la G.·. L.·. S.·. E.·. pone de manifiesto, por último, su más absoluta fe y lealtad hacia el sistema democrático y el Estado de Derecho que los españoles nos dimos a nosotros mismos con la Constitución de 1978. Reclamamos las mejoras necesarias que impidan la proliferación de quienes se aprovechan del sistema para su propio lucro o beneficio, pero, frente a quienes propugnan derribarlo todo para que aparezca, como tantas otras veces, un “salvador de la patria”, seguimos pensando que el sistema de libertades y el pacto democrático entre los ciudadanos es la mejor manera de gobernarse que los seres humanos han inventado desde el principio de los tiempos. Siempre lo hemos defendido y siempre lo defenderemos.

Por Orden de la Comisión Permanente

Enric Homs
Gran Secretario
Oriente de Barcelona 5 de enero de 2013 e.·.v.·.

Por unos valores compartidos

La Francmasonería no interviene, ordinariamente en los debates de la Ciudad, porque su función de garante de las reglas del juego democrático le lleva al respeto más absoluto por cuantas opiniones son, a su vez, respetuosas del legítimo pluralismo. La Francmasonería, sin embargo, sí debe alzar su voz cuando la república se halla en peligro, entendiendo por república una sociedad formada por ciudadanos libres y responsables. El proyecto de Ley Wert conocido hoy a través de los medios de comunicación ataca directamente el libre desarrollo de la personalidad , que el artículo 10 de la Constitución considera como uno de los fundamentos del orden político y de la paz social y que el a rtículo 27.2 del mismo cuerpo legal designa como objeto de la educación.

En efecto, a la desnaturalización que el Gobierno introdujo en la asignatura de Educación para la Ciudadanía, ahora quiere añadirse su degradación a materia alternativa de la Religió n. Y, sin embargo, ¿qué es Educación para la Ciudadanía? Ni más ni menos que el hilo conductor de la inserción de cada persona en la sociedad, la posibilidad de emancipación de credos heredados o inculcados desde la infancia, para convertir en realidad la libertad de conciencia, el descubrimiento de los valores éticos compartidos entre todas las creencias y convicciones como un elemento generador de respeto y de tolerancia y la transmisión de las pautas de conducta que transforman la coexistencia o la conllevancia en una enriquecedora convivencia.

A esa materia basilar, que debería impregnar todo el sistema educativo, incluida la formación de adultos, el ministro Wert quiere ahora relegarla, a petición de una parte de la jerarquía católica y de los sectores integristas aliados a ella, al papel de enseñanza para quienes no sigan la asignatura de Religión. Este comunitarismo agresivo pretende segregar a los alumnos por la religión de sus padres, según las distintas modalidades de Moral de las religiones del Libro, dejando para los humanistas librepensadores el cultivo de la Ética. Éste es el primer germen de una compartimentación de la sociedad en grupos identitarios –una compartimentación que se aprecia también en otros aspectos del Proyecto – que se reconocerán entre sí como distintos, en lugar de aceptarse como iguales. A los poderes públicos compete establecer una sociedad democrática avanzada , como señala el preámbulo de la Constitución, y la renuncia a la Ética para todos constituye un grave retroceso.

Joan-Francesc Pont Clemente, 33º

Gran Comendador
Madrid, 4 de diciembre de 2012

El arte de conocerse a sí mismo

La célebre cita, Conócete a ti mismo, es una exhortación hecha como guía para la felicidad, constituye la base de la filosofía práctica y es la máxima de la iniciación; esta cita grabada en el frontispicio del Templo de Apolo en Delfos, era un mensaje destinado a que todos aquellos que fuesen a ingresar en el oráculo, tuviesen presente que los seres humanos no obedecen a un origen divino, sino por el contrario son arquitectos de su propio destino.

El arte de conocerse a sí mismo es el eje del conjunto del conocimiento filosófico y piedra angular del amor por la sabiduría. Sócrates advierte que antes de ocuparse de la “Polis”, antes de ahondar o incluso de intentar mejorar la sociedad, es preceptivo conocerse y cuidar de sí mismo.

El conocimiento de sí mismo, va mucho más allá de la mera contemplación de uno mismo, más allá de aquellos que creen que ya saben adónde van, presumiendo de un saber que en muchas ocasiones es superficial o como dice Goethe inclinado por la propia vanidad nos convertimos en rehenes de nuestra propia imagen.

El trabajo que lleva a cabo un francmasón es en primer lugar la construcción interna que parte del principio gremial de los antiguos constructores, LO QUE TU HACES, TE HACE, o más recientemente parafraseando al escritor uruguayo, Eduardo Galeano, UN HOMBRE ES LO QUE HACE.

De estos principios se deriva una consigna deontológica, PROGRESA–CONOCIENDOTÉ, uno se conoce TRABAJANDO, OCUPANDOSÉ para ser UNO MISMO.

Acuden a mi mente unos versos de Atahualpa Yupanki:

“Cuándo no se quiere ver
No hay más que cerrar los ojos
Pero no es bueno, a mi antojo
Ser ciego por voluntá
Castiga más la verdad, en rancho que usa cerrojo
Abra grande la brazada, cuando es pa dar bienestar,
no espere que pidan más
Cuándo es amor lo que imploran”

Conocerse a sí mismo, involucra una serie de prácticas y obligaciones diarias, cuya finalidad es imprimirle un sello a la existencia, proporcionándole un forma lo más bella y perfecta posible.

Mientras practicamos el análisis y la auto reflexión, nos unimos en una misma cadena para alejarnos de la soledad y practicar la fraternidad como herramienta para facilitar nuestro trabajo y reforzar el encaje de todos en un mismo objeto social.

La fuerza es mayor si los objetos están cerca, esta idea expuesta en la segunda ley del H.·. Isaac Newton, puede traducirse a las obras se llevan a cabo en el taller; así destacamos del holismo que el todo es más grande que la suma de las partes.

El vínculo fraternal es el enlace entre todos los masones, es la cuerda que une a todos los HH.·. y está marcado por el lenguaje del comportamiento que refleja el respeto y la tolerancia.

El uso del método, conduce a la autoconstrucción y conlleva comprender al otro desde la discrepancia, controlando las pasiones humanas.

Así el control de nuestra conducta, es el principio y la mejora continua de nosotros mismos es el fin y unidos podremos trabajar para conseguir una humanidad mejor y más iluminada, continuando fuera del templo la obra iniciada dentro, tal y como ha reflejado en su discurso la S.·.G.·.M.·.

La Libertad tiene una dimensión universal. Tratamos de alcanzar el perfeccionamiento o la iluminación del ser humano de forma natural, conquistando la comprensión de la realidad y la harmonía de cada ser humano en la totalidad integradora del universo; buscamos desde una espiritualidad libre conocernos y conocer a los demás dentro de una dimensión universal.

El ser humano es libre y es creador de valores, pero así mismo, el ser humano es reflejo de sus propias pasiones y es el mismo quien actúa en ocasiones empujado por la envidia, los celos, el egoísmo y comete no pocas veces actos injustos, ¿ése es el hombre, el rey de la creación?.

La libertad es la que nos permite asumir nuestra propia responsabilidad con respecto a nuestra existencia y es la libertad de pensamiento la que nos conduce a construirnos como seres únicos, sin influencias, sin ninguna mezquindad, sin dogmas, sin consignas. Sin miedo a perder nuestra individualidad.

Trabajar para la sociedad, implica el en trismo, como reflejaba Aspasia en la antigua Grecia, trabajar para la acción social es poder alcanzar con nuestros principios e imbuir con nuestros valores a la sociedad. La suma de las partes constituye el todo, así aquellos que alcancen el nivel de racionalidad crítica elevada en la construcción de sí mismo y juntos a otros iguales podrán trabajar para conseguir una sociedad más justa y más iluminada.

Perdiendo el miedo a ser verdaderamente libres, creando lazos de amor, uniéndonos para ser más fuertes, estaremos más cerca de la felicidad.

*Este articulo forma parte del discurso de la instalación como Venerable Maestro para el curso masónico 2012/2013, que tuvo lugar el 6 de octubre del 2012

Andrés Cascio

Estratègies per a la recuperació de la política

El món no se’n surt ens va intentar transmetre Tony Judt poc abans de morir. I ho va dir perque creia fermament que era impossible seguir avaluant un món buit de moral. Ell es referia concretament a l’economia i afirmava que ningú pot entendre com per exemple el president de Wal-Mart es pot endur nou-centes vegades el salari d’un treballador mitjà. Ell va escriure que la desigualtat és pertorbadora, corrosiva i ineficaç. La conclusió que traiem d’aquesta visió és que allà on es marquin menys les classes socials probablement la societat sigui més educada conseqüentment més optimista i feliç. La pregunta que ens hauríem de fer és com plantejar estratègies que permetin la cerca de societats educades, optimistes i felices. I la resposta l’hauríem de trobar en la Política. Bé, l’hauríem i l’hem de trobar en la Política perque no s’ha descobert cap altra forma millor de fer-ho. De moment. Dic de moment perque potser algun dia siguin la neurociència -amb qui confio cegament- qui ens serveixi per resoldre els reptes socials.

La qüestió es complica en el moment en que la Política es troba associada a desconfiança, descrèdit i pessimisme. Qualsevol comesa col·lectiva demana confiança, ens reclamava Judt. Dit d’una altra manera, l’absència de confiança va clarament en contra d’una societat ben gestionada. Intentaré en aquesta planxa plantejar modestament algunes reflexions -més que estratègies- sobre com generar confiança de manera que permeti a la Política esdevenir la palanca de canvi que necessitem. Seran quatre reflexions encadenades. Cap fórmula màgica. Si existís alguna, milers de centenars de líders polítics al món s’haguessin barallat avui per ser-hi amb nosaltres i això ens hagués creat més d’un problema organitzatiu i protocol·lari. Per no dir, que haguéssim mort d’èxit, fet que no ens podem permetre ja que som una Lògia molt jove. Permeteu-me que deixi la broma i comenci:

Practicar l’escepticisme quotidianament

Actualment les veritats absolutes es presenten en formats subtils, invisibles, imperceptibles per al ciutadà. I arriben de manera molt diferent a fa cinquanta anys, quan era la manca de democràcia qui garantia la seva perdurabilitat. Poden fer-ho en forma de tertúlia sobre futbol o de sèrie televisiva de sobretaula, per citar-ne alguns exemples força il·lustratius i quotidians.

Proposo per garantir una societat oberta, plural, rica, entusiasta és fer de l’escepticisme un mètode virtuós. No estic dient que deixem de seguir el futbol o evitem de mirar la televisió. Però sí que acollim tot allò que ens envolta amb un cert escepticisme orgànic.

L’escepticisme ens pot ajudar a construir un nou entorn cultural i polític, que s’allunyi de la mediocritat i el presentisme. Hem de fugir de l’hegemonia calculadora, oportunista, conjuntural i tacticista. Cal un nova cultura política basada en la convicció que és necessari escoltar, exercir el compromís com a exemple i sobretot l’honestedat com a precondició de l’acció política.

Confiar en el sistema

Com deia Judt, “una cosa és témer que un bon sistema no serà capaç de mantenir-se, una altra és perdre tot d’una la fe en aquest sistema”. Confiar en el sistema no vol dir prescindir de radicalitat democràtica. No és el mateix un antisistema que un radical. Sovint s’ha volgut posar en el mateix sac la cultura del no amb aquells que defensen el lliure examen com a precondició i que apunten propostes transformadores des del reformisme. No ens queda altra que confiar en el sistema polític, que és l’únic capaç de plantar cara al model econòmic hegemònic. “Quan millor, millor” que diu Ignasi Llorente. Fer política pensant que el pitjor dels escenaris ens beneficiarà és un dels errors dels nacionalismes.

Per altra banda, “No todos los políticos son iguales”. Aquesta és una concepció anarco-franquista que diria el professor Gabriel Colomé . Tampoc la política és un reality show com s’exposa intencionadament al Polònia de Toni Soler a TV3.

Necessitem una ètica de la responsabilitat que consisteix en tornar a creure en els conceptes i principis que han donat sentit al debat de les idees: llibertat, igualtat i fraternitat, o el que és el mateix, laïcitat, progrés i república, i sobretot la permanent recerca de la felicitat russelliana, expressada en forma de filosofia política per Bentham i millorada per Stuart-Mill i coneguda com a utilitarisme: polítiques basades en el major benefici per al màxim nombre de persones.

Assumir la complexitat i ser valenta

Les societats són diverses i allotgen interessos topants. Afirmar el contrari -negar distincions de classe, riquesa, influència- només és una manera d’imposar els interessos particulars als altres. Qui més ho ha entès són els populismes d’esquerres o de dretes. Cal assumir la complexitat però sense caure en l’ambigüitat. Darrerament es diu que hi ha pocs polítics que liderin com ho van fer el President Pujol o el Presidente González. Això és una concepció errònia. El que falten són decisions valentes, que són les que generen liders forts. Tothom respecta al Presidente Zapatero defensor dels drets civils i les llibertats públiques, en canvi, ningú defensa a la mateixa persona negant la crisi el 2008.

Cal sortejar trampes molt habituals en política com l’enquesta, el programa electoral de rebaixes, el centrisme o l’ambigüitat, el menyspreu, el lema enginyós, la reacció a destemps, el joc d’acusacions. Assumir la complexitat i ser valent fa a persones humanes -per no dir normals- líders locals o mundials. Afortunadament, no hi ha cap poder diví que atorga als individus una fortalesa extraordinària per liderar un país. Bé, potser sí, n’hi ha una excepció, el Vaticà.

Fomentar el patriotisme civil

La majoria de la gent no se sent part d’un debat transcendent com és el futur de l’espai comú. I això ve motivat perque se’ls fa creure que els objectius generals ja han estat traçats fa temps i que són difícilment canviables. Hi ha un sentit d’impotència fins i tot entre votants formats i informats com els que estem avui a la sala. Cal tornar el protagonisme als ciutadans i això passa per apostar per una societat més republicana. Davant el potent vector individual cal potenciar el republicà, és a dir l’estima per allò que tenim en comú. Fa falta una veritable política de la societat civil: l’educació popular, el foment del compromís cívic, la canalització de la informació a través de polítiques de proximitat. En definitiva, el foment de l’interès pel que passa al nostre voltant. Per tot això els francmaçons apostem decididament per la patria en comptes de fer-ho per la natio, perque els ciutadans lliures necessitem sentim un vincle estret amb allò col•lectiu però no d’una forma gregària, predeterminada, absoluta, divina. El patriotisme civil per una pàtria com la de Mazzini, és a dir, la casa comuna on vivim amb les persones que comprenem i les estimem perque les sentim semblants i veïnes.

Un patriotisme civil també contra la fragmentació del combat. Encara que ens puguem aplegar la gent treballadora per una manifestació anual el Primer de Maig o els catalans el 10 de juny de 2010 en defensa de l’Estatut, l’individualisme postmodern s’ha expressat per dividir les causes. La gent surt al carrer en defensa de causes molt legítimes com poden ser la nacional, l’ecològica, la pacifista o la laboral. I per això fan falta xarxes en moviment o moviments en xarxa que canalitzin els diferents malestars a favor d’un canvi global. Aquesta és la missió, per exemple, de la Crida Catalunya lliurepensadora com a estratègia del Moviment Laic i Progressista amb la “intenció de generar un espai de diàleg de sectors polítics, científics, filosòfics i associatius compromesos amb el progrés humà per compartir coneixements, explorar els reptes de futur i oferir respostes als desafiaments que té plantejats la nostra societat.

Aquests tipus d’iniciatives de foment del patriotisme civil imposades des de la societat esdevenen inútils si no van acompanyades de la transformació dels partits polítics. Els partits han de renéixer com a moviments pedagògics, activistes i dinàmics, enxarxats i plurals, i sobretot allunyats dels whips i dels aparells dels quals s’hi doten. En definitiva, els partits polítics com a maquinàries electorals, governades per polítics arrogants i cínics, enfrontades entre elles per un grapat de vots han deixat de ser útils -si és que ho han estat alguna vegada- per a la construcció de societats cohesionades i felices.

He fet una crida a practicar l’escepticisme orgànic, al mateix temps he demanat confiança en un sistema que ha de prendre decisions valentes. Es pot cridar a la pràctica escèptica i al patriotisme civil al mateix temps? Serem capaços de substituir la força del pensament únic a favor d’una política útil? Serà algun dia compatible la garantia de felicitat personal amb la promoció de felicitat pública?

Fabian Mohedano

La vocación europea de la logia Pedra Tallada ante la crisis

Los sectores más débiles de la sociedad experimentan en la actualidad innegables dificultades para mantener niveles aceptables de calidad de vida. El conjunto de la sociedad se halla, además, ante serios déficits. Este fenómeno no puede explicarse con sencillez mediante la simple referencia a uno o dos factores, dado que se trata de un problema complejo. Por ejemplo, la crisis económica que empezó, aparentemente, con las hipotecas-basura en Estados Unidos y que continuó con el alza de los precios del petróleo y la disminución radical de la construcción de nuevos inmuebles, con lo que ello implicaba sobre todos los demás sectores, ha acabado conduciendo a muchos países, entre ellos España, a la conciencia de su pobreza, escondida bajo los espejismos de un falso progreso. La miseria actual va indudablemente a generar nuevas reflexiones sobre el presente y sobre el futuro. A un taller masónico racionalista como Pedra Tallada le interesa destacar que las limitaciones o las carencias en la calidad de vida de las personas conducen a la búsqueda de culpables: el culpable, normalmente, es el otro, el trabajador emigrante que hizo labores que nadie quería a un precio bajísimo y que ahora parece que estorba; el ciudadano de otro país de la Unión que o bien se ha instalado en una región rica o bien trabaja con un salario menor en su región de origen; el trabajador, en fin, de un país emergente sometido a unas condiciones de trabajo no homologables a las de los países desarrollados.

Y si el problema es complejo, la respuesta no debería ser ni sencilla ni burda. La solución no está en repatriar a los emigrantes que hasta ahora trabajaban aquí, ni en recuperar las fronteras internas de la Unión, ni en forzar a los países terceros a cerrar sus industrias que han osado competir con las nuestras. No es el momento de negar a Europa, sino de reafirmarla.

El papel de Europa en cuanto a sí misma ha de ser el de descubrirse como una república de ciudadanos libres, con derechos y con obligaciones. Ha de construirse un pensamiento social europeo, sobre nuestros valores compartidos –esencialmente contenidos en los instrumentos jurídicos de garantía de los derechos humanos-, un pensamiento social federal. Este pensamiento social federal está llamado a ser el elemento unitivo de la ciudadanía europea que dejará de observarse como una confusa amalgama de pueblos enfrentados para sentir el orgullo de sentirse perteneciente a una visión política continental.

La francmasonería propone superar el odio-al-otro mediante el amor-al-otro.

Una sociedad justa y buena, una sociedad habitable y una república de las libertades no se construyen sobre el eje exclusivo o preponderante del capitalismo. El capitalismo dejado a su libre y espontáneo desarrollo deja miles de cadáveres de los más débiles por el camino. A ese capitalismo salvaje renacido se le llama hoy liberalismo, mal utilizando una palabra sagrada de nuestra historia política. El liberalismo construyó los estados nacionales, separó las iglesias del Estado, concibió el sufragio universal directo y secreto, sustituyó la caridad por la política, alumbró en el corazón mismo de la sociedad a la francmasonería. Lo que hoy muchos llaman liberalismo es una forma brutal de conservadurismo o de neoconservadurismo que desea acabar con la concepción republicana de la vida política. Una sociedad buena se construye en el seno de una república acogedora de ciudadanos iguales, destinada a promover y hacer posible realmente el desarrollo integral de la personalidad de cada ser humano. ¿Es importante la Economía? Por supuesto. Pero la Economía sin la Política es la selva. Y la Política sin la Filosofía es el oportunismo. La Política y la Economía han de ser guiadas por un pensamiento social maduro capaz de expresar la visión que un colectivo humano tiene de sí mismo. En este sentido, la Logia Pedra Tallada trabaja para dotar a la república europea de un pensamiento social compartido que sea el motor de una construcción de la Unión Europea basada en la ciudadanía.

Los vínculos entre Europa y el mundo han de establecerse como un mecanismo por el cual Europa sienta efectivamente que está en el mundo. Desgraciadamente, éste no es el caso hoy y Europa se contenta con lamerse las heridas, sumida en las contradicciones de sus nacionalismos internos enfrentados, su incapacidad para tener una voz única en el concierto de las relaciones internacionales y su esquizoide conducta económica, según la cual son los operadores europeos lo que se aprovechan de la globalización en su beneficio particular y en perjuicio de Europa, como nuestra recién percibida pobreza quizás nos ha llevado a comprender.

El pensamiento social europeo ha de construirse sobre una concepción actual del mundo y ha de aspirar a ser compartido, en primera instancia, por las élites de todos los demás países. Hay un horizonte optimista, naturalmente alojado, entre otros lugares, en las logias masónicas racionalistas, que no se alcanzará sin esfuerzo, según el cual un pensamiento social mundial sería capaz de modular el funcionamiento de la Economía global al servicio de todos los ciudadanos.

Es cierto que cada rincón de nuestro planeta se halla en un momento distinto de su historia, pero no es cierto que cada sociedad haya de permanecer eternamente como es hoy. Al contrario, el redescubrimiento del ser humano consigo mismo que constituyó el eje de las Luces ha de irse produciendo en todas partes. Con su propia inspiración –cada cultura merece tener su propio Voltaire-, pero con el apoyo del resto del mundo. No abandonemos a su suerte a los herejes o a las herejes que reclaman el voto de los ciudadanos o los derechos de las mujeres o la no discriminación por la orientación sexual. No nos pongamos una venda sobre los ojos, y mucho menos con la excusa del respeto multicultural.

La libertad, la igualdad, la justicia y el respeto del pluralismo social son valores que se extraen de la tradición convergente del constitucionalismo europeo y que, por tanto, aspiran a ser universales. Éste es el ejemplo más importante, aunque hay otros, de cómo las distintas constituciones de los países europeos, si sirven a su finalidad, no han de enfrentarse entre ellas (como se pretende a veces), sino contribuir a entrelazar sus coincidencias. Estos valores sólo pueden desarrollarse con plenitud bajo la vigencia del principio de laicidad, sobre el cual hemos de predicar –por encima de las discusiones en las que solemos enzarzarnos- también, su valor universal. La Economía de la globalización ha de republicanizarse dotando al mundo de una visión común sobre sí mismo. He aquí el reto que, modestamente, la Logia Pedra Tallada se impone a sí misma al pretender contribuir a una militancia política universalista.

Joan Francesc Pont Clemente