DOLOR, DOLOR, DOLOR

Nuestro querido Joël Capella ha pasado al Oriente Eterno. Sabemos que todo principio tiene un final, que a la vez es otro inicio, se ha ido de nuestros ojos y nuestras manos, pero sigue en nuestra conciencia, en nuestros corazones.

Su personalidad afectiva, bohemia, de una gran sensibilidad y un gran corazón deja en todos nosotros una huella perdurable. Trabajador incansable, intelecto en acción.

Buen viaje querido  Jöel,  te deseamos lo mejor en tu nuevo inicio, en tu nuevo viaje. Te queremos.

Que la tierra te sea leve.

R.·.L.·. Pedratallada